Celulitis y Nutrición

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¿Qué es la Celulitis?

Es una “inflamación de las células”, una afección del tejido subcutáneo que provoca alteración de la forma corporal con un aspecto acolchado  o de piel de naranja.

Suele aparecer en la cara externa de los muslos, en la cara interna de las rodillas, glúteos y abdomen.

El origen de la celulitis puede ser multifactorial, dependerá  de factores hereditarios y genéticos, del nivel de estrés, la alimentación inadecuada, el estreñimiento, problemas digestivos frecuentes, la acción de los estrógenos y otras hormonas y la falta de ejercicio físico,  es decir de todos aquellos factores que se relacionen con la falta de oxigenación  celular.

En la actualidad el 90 % de las mujeres sean delgadas u obesas padecen esta patología.

Tipos de Celulitis:

1-Celulitis Flácida o Blanda: la piel se mantiene lisa estando de pie o en decúbito, el aspecto de piel de naranja aparece cuando se pellizca la piel, poco edema, aunque acusada flacidez cutánea.

2-Celulitis Inflamatoria, Fibrosa o Dura: con presencia de macronódulos y lipoesclerosis, en decúbito la piel exhibe un aspecto liso, mientras que las irregularidades se presentan cuando se está de pie. Frecuentemente al tacto resultan dolorosos.

3-Celulitis Edematosa: las irregularidades de la piel se presentan tanto de pie como en decúbito. Se observa un componente vascular y edematoso importante.

¿Qué podemos hacer?

-Efectuar una detoxicación hepática.

-Reducir la masa grasa y favorecer la masa muscular.

-Generar una estimulación antiinflamatoria.

-Eliminar toxinas.

-Alcalinizar el medio interno, atendiendo al equilibrio ácido-base.

-Luchar contra el estrés oxidativo local circulatorio.

¿Cómo lo podemos hacer?

El hígado es el órgano capaz de eliminar toxinas y  si no funciona de forma adecuada comienzan los problemas de circulación sanguínea y de los líquidos linfáticos, lo que puede ocasionar diversos problemas entre ellos esta inflación del tejido blando de la piel llamada Celulitis.

Es prioritario  ayudar a eliminar las toxinas y para este objetivo se recomiendan alimentos ricos en fibra porque contienen pectina (son un tipo de heteropolisacáridos  que además, se le han atribuido ciertos efectos beneficiosos para la prevención del cáncer, sobre todo colorrectal. Recientemente un equipo de investigadores halló en estudios de laboratorio que ciertos componentes de la pectina se unen y, quizás, inhiben una proteína que facilitaría la diseminación del cáncer en el organismo).

Alimentos que ayudan a trabajar mejor al hígado:

– Manzanas: 1 al día.

-Pomelo o toronja, potentes antioxidantes y ricas en vitaminas C. La vitamina C es un potente antioxidante y colabora en la síntesis de colágeno.

– La fresa por su contenido en fibra, agua y Vitamina C.

– El kiwi por su contenido en Vitamina C y porque ayuda a eliminar los excesos de potasio.

– La piña, acelera la reparación de los tejidos, ayuda a la reparación de los tejidos, interviene en la digestión proteica.

– El ajo: activa las enzimas necesarias para la eliminación de las toxinas.

– Las zanahorias y  la remolacha, contienen betacaroteno, nutren y ayudan al hígado en su función.

-Té Verde, es un antioxidante y contiene catequina, lo que ayuda  a la función hepática.

– Vegetales verdes: espinacas, lechugas, acelgas porque contiene clorofila, con lo cual ayudan a eliminar toxinas  y aumentan la producción de bilis.

– El limón, ayuda en la depuración sanguínea y así a eliminar toxinas.

– Se recomienda beber 2litros de agua al día para estimular la diuresis, eliminar toxinas y líquidos que las células descartan.

– Para evitar el estreñimiento: cereales integrales además de verduras y frutas.

Se recomienda una dieta con alto porcentaje de proteínas y baja en hidratos de carbono y lípidos, por ejemplo,  se aconseja incluir:

Pollo, pescado: merluza, rape, rodaballo, fiambre de pavo, queso fresco, clara de huevo (3 claras y una yema para las tortillas).

Lo que se debe evitar:

El consumo de hidratos de carbono rápidos como los azúcares y las harinas refinadas, dulces y bollería industrial que además están cargados de grasas “trans”, un tipo de ácido graso insaturado que eleva los niveles de LDL (Low Density Lipoprotein), es decir, las grasas que se acompañan de mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y a la diabetes. Lo mismo se aplica a chocolates, mermeladas o helados.

Utilizar condimentos, picantes, colorantes y conservantes.

No abusar del café, procurar tomar una sola taza de café al día, por ser estimulante y potenciador de la liberación de adrenalina que induce el ahorro energético.

Se debe evitar el exceso de sal porque potencia la retención  hídrica.

No fumar porque perjudica la microcirculación debido a que es un potente vasoconstrictor.

 

Autor: Lic. Silvia B. De la Cruz

Bibliografía:

– A. Patrick Gunning, Roy J. M. Bongaerts, and Victor J. Morris Recognition of galactan components of pectin by galectin-3 The FASEB Journal. Publicación en línea previa a la impresa con doi: 10.1096/fj.08-106617.

– Ana Beatriz R Rossi, André Luiz Vergnanini. Cellulite: a review. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology. 2000; 14(4):251–62.

 

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